Buzón lleno

Escrito el 13/09/2022
por Nari Terrazas

"Antes que me llamen, yo les responderé; todavía estarán hablando cuando ya los habré escuchado. “ Isaías 65:24


Desarrollo: Hace unos meses me mudé sola por primera vez a otro país y cuando me tocó volver a mi casa y limpiar el departamento en el que había estado viviendo me di cuenta que tenía un buzón que nunca había abierto, estaba lleno de cartas y correos que nunca había revisado. Cuando no estamos esperando algo, es más difícil que lo encontremos o estamos tan apuradas que ni se nos cruza por la cabeza revisar el buzón a ver si llegó algo. 

Esto me llevó a pensar que a veces creemos que nuestras oraciones o preguntas no vienen con respuestas, nos acostumbramos al silencio del otro lado. O tal vez ya no tenemos el tiempo de esperar y revisar el buzón una y otra vez, tal vez ya no estamos tan atentas como antes. Capaz caímos en lo más rápido y simple como el “monólogo”, reviso mi lista, hablo, pido, cuento y con eso me sacio. Incluso tal vez nos conformamos con las cartas de los demás, saciamos nuestra necesidad de escuchar su voz escuchando prédicas, canciones, testimonios ajenos y todo eso está genial pero no hay nada que vaya a reemplazar la importancia de la voz del Espíritu que nace en lo secreto. El Espíritu siempre habla a través de los demás pero hay algo que Él quiere contarte a vos en lo privado. Esa voz de lo privado es la que conecta nuestro corazón con el suyo. 

Cada oración y clamor, Él la escuchó y lo respondió, cada lágrima Él la vio, cada pregunta Él la oyó y la respondió.  No habías ni siquiera llegado a enviar tu carta cuando la suya con la respuesta ya estaba en la puerta de tu casa esperando ser leída. Nuestras palabras nunca son al aire sino que siempre llegan a sus oídos y nuestra vida fue diseñada para estar en plena conexión con el espíritu todo el tiempo, para que enviemos y recibamos cartas. Dios no es un Dios lejano y ajeno, sino que es un Dios personal que se comunica todos los días con nosotras. 

Hay un buzón que tiene tu nombre y está lleno de respuestas, revelaciones, palabras de ánimo, cartas de amor de parte del Espíritu y Él está ansioso por que las leas. Abrí tu buzón. 

Activación: Para hacer esta enseñanza un poco más práctica te animo a que escribas en un papel o en tu celular algo que quieras contarle al Espíritu Santo pero que lo hagas en formato de carta incluyendo lugar, fecha, saludo y  hasta despedida. Luego agarra otra hoja en blanco que diga “De: El Espíritu Santo Para: (tu nombre)” y esta semana disponete a estar atenta a esa respuesta que está en camino confiando que fuiste hecha para escuchar y recibir de Él y que Él es un Dios que responde. 

Oración: Gracias Espíritu Santo porque no dejas ningún buzón vacío y porque tenés muchas cosas que contarme, gracias porque sé que mis cartas están en camino. Gracias por nunca dejar ninguna oración mía sin escuchar ni contestar. Declaro que es una semana de cartas enviadas y recibidas y porque cada día aprendo a recibir mejor de vos.