Día 27

15/05/2022
Iglesia Del Centro


El ayuno nos ayuda a enfocarnos en realidades espirituales que suceden siempre pero que muchas veces pasamos desapercibidas. Dios siempre tiene el deseo de comunicarse con nosotros. Muchas veces nos habla a través de la Biblia y a veces nos habla de otras formas.

Pídele al Espíritu Santo que te ayude a estar alerta a su voz en el día de hoy. Genera espacios propicios para experimentar las distintas formas en las que Dios puede hablarte: a través de la Biblia, con una canción, observando una dinámica social de la vida cotidiana, a través de un libro, incluso de una obra de arte, de una pregunta ocurrente de un niño, de un consejo de un buen amigo… Etc.

La mayoría de las veces Dios se comunicará contigo a través de interlocutores comunes, o por medio de experiencias cotidianas que no tienen ningún elemento místico. Quizás no estás durmiendo bien por la noche, y al leer un artículo científi co que habla acerca de la importancia del buen sueño, Dios llama tu atención al respecto, y te moviliza a empezar a cuidar tus horas de descanso.

O te habla a través de un médico que te notifi ca que tienes que bajar de peso. La pregunta es ¿estás dispuesto a escuchar la voz de Dios en el consejo de ese médico? A Pilato le advirtió que se estaba equivocando al matar a Jesús por medio de su esposa. Pero él no le prestó atención. ¿Estás dispuesto/a a escuchar la voz de Dios en las correcciones de tu cónyuge? Deja de decir “me tiene podrido” o “mi marido no sabe nada”, y escucha con oídos de discípulo. Jesús enseñó que no seamos necios en separar la paja del trigo antes de tiempo, porque sin quererlo podríamos arruinar el trigo.

Muchas veces “arruinamos” lo que Dios nos está diciendo por apresurarnos en tildarlo de “locura” o creer que estamos equivocados. Por supuesto que no debemos afi rmar que algo es palabra de Dios si no estamos seguros, pero debemos confi ar en que Dios sí quiere hablarnos y tomar en cuenta cada cosa que sintamos que venga de parte de Él. Con el tiempo el Espíritu Santo y nuestra madurez espiritual nos ayudarán a seguir discerniendo y a separar lo que venía de parte de Dios de lo que no. Toma nota de todas las percepciones espirituales que has tenido de Su voz en el día de hoy y continúa a lo largo de todo este ayuno.