Día 15

02/05/2022
Iglesia Del Centro


El ayuno no se basa en la fuerza de nuestra voluntad, sino en el encuentro maravilloso que se renueva en cada momento de oración con el Espíritu Santo. Tu meta, no es llegar al día 40. Tu meta es que en cada momentito de oración tengas una comunión creciente con el Espíritu Santo que llene tu vida de su plenitud. ¿Recuerdas el listado de atributos de Dios que armaste el Día 10 con cada letra del alfabeto? Pon una alarma que suene a cada hora del día desde que te levantas hasta que te vas a dormir. Y en cada hora, mientras sigues con tus tareas diarias, concéntrate en uno de esos adjetivos. Por ejemplo: A las 7 adora a Dios por su Amor; a las 8 enfócate en su Bondad; a las 9 agradécele por su Compasión; a las 11 reconoce que Él es Digno de toda adoración. Por supuesto que no puedes estar todo el día de rodillas adorando. Pero sí puedes apartar 1 minuto, por cada hora del día para levantar una oración, y orientar tu pensamiento a la persona del Espíritu Santo con cada una de sus características.